"Y tengo miedo a volar sin sus alas"
domingo, 10 de febrero de 2013
F(eel)ly free.
Resultaba impresionante cómo cada terminación nerviosa de mi cuerpo se activaba sólo con su mirada. Esa mirada distraída, pícara que me enamoró cada vez más con cada latido, con cada movimiento de las manecillas del reloj y con cada día tachado del calendario. Aún hoy no deja de sorprenderme cómo me hace sentir. Que el éxtasis llegue con su sonrisa, con cada una de sus carcajadas y que me bese como si fuera la primera y última vez. Que mis manos se pierdan escalando sus lunares y que mi sonrisa a su lado llegue hasta su lunar de la mejilla, ESE lunar.Que mi cabeza encuentre la posición exacta en su pecho como si de una almohada se tratase, y que nuestros dedos se entrelacen buscándose como si fueran la parte exacta que faltaba. Y es que él es esa parte exacta que le faltaba a mi puzzle, un puzzle que llevo construyendo desde hace mucho tiempo y que más de una vez se ha roto, pero que él, con su locura, ha venido a arreglar. A veces tengo miedo de que al ser esto tan perfecto se pueda romper en pedazos en cualquier momento como un sueño al despertar, pero luego llega con su sonrisa perfecta y sus "te quiero" y me hace sentir que no hay nada que temer. Sus brazos son mi fortaleza y su sonrisa mi droga diaria. Le quiero y cada día lo puedo decir más alto, pero no más claro.
miércoles, 23 de enero de 2013
Broken.
La sonrisa más grande del mundo puede esconder detrás a la persona más rota del universo.
Cuando la sal comienza a inundar tus mejillas y tus ojos es cuando empiezas a plantearte que estás roto. Durante el día vas cargando con un peso a veces mayor del que puedes soportar y cuando llega el final del día, la carga te aplasta y te hace pequeño, muy pequeño. Pero aún así, tratas de ser fuerte y fingir que estás bien, y sonríes para hacerles más fácil (o intentarlo) las cosas a los que quieres. Sólo tus ojos gritan lo que tu sonrisa esconde :"¡Eh, ayuda! Estoy cansado de llorar, de fingir que todo va sobre ruedas..." Y sin embargo, nadie puede ayudarte, nadie más que tu almohada; la que soporta tus lágrimas más amargas. Y llega un punto, en el que ya no sabes por qué lloras, y se te secan las lágrimas, se agota el depósito.
lunes, 14 de enero de 2013
Fui cosiéndote a mi clavícula.
Quizá es demasiado tarde para intentar escapar de tus brazos
y arrepentirme de haberme enamorado, y probablemente, ni si quiera necesite
arrepentirme ni escapar. La comodidad y el calor de tus (a)brazos , no los
cambio por nada; la suavidad de tus labios es una droga de la que ya no me
quiero desenganchar. Apareciste de casualidad, como lo más bonito de mi vida,
haciéndome reír desde el primer momento en que crucé una palabra contigo,
cuando más lo necesitaba; y desde entonces no has dejado que me alejase ni un
centímetro de ti. Me fuiste ganando poco a poco, hasta que un día me di cuenta
que no podría sobrevivir al día a día sin ti, que mis días iban a ser mucho más
grises si tú no estabas en ellos. Y desde ese momento, decidí, que no podía
dejarte escapar, que cada segundo a tu lado era un regalo que no iba a
desaprovechar.
viernes, 11 de enero de 2013
Gris.
Hoy no estoy para nadie. No, ni si quiera para ti. Ni siquiera para que tus labios vengan a alegrarme el día. Hoy siento que necesito alejarme hasta de mí, de aclararme y de dejar a un lado todo. Hoy, siento que necesito llorar un poco, y que se vayan todos mis pensamientos con las lágrimas. Todo, que sólo quede espacio para lo imprescindible (tú, yo y mis imprescindibles). Hoy ni si quiera quiero abrazos. Sólo quiero envolverme en el nórdico y que pase este día. No me preguntes por qué, no lo sé ni yo. No me digas que estoy mal, porque ni si quiera sé si estoy. Simplemente, necesito respirar.
miércoles, 9 de enero de 2013
Así me perdí en mi universo.
Quizá me acostumbré demasiado rápido a esa sonrisa que me enganchó a tus labios. Los mismos labios que pronuncian palabras que jamás nadie me ha dicho y que mis oídos jamás han asimilado con tanta facilidad, como si fuera una melodía que no pudiera parar de escuchar. Quizá mi piel no asimile nunca el contacto con tus dedos, pero tampoco olvidará su recorrido. El negar lo evidente puede que es lo que lo hiciese cada día más fuerte. El ver que si no estabas cerca te echaba de menos,me hizo darme cuenta de que eras y eres más imprescindible para mí de lo que hubiera imaginado.
Desordename.
No ceso de escribir canciones en el pentagrama de tus
lunares, de marcar cada nota con mis huellas sobre tu espalda, de morirme por
besarte incluso en sueños. Intento que no se apodere de mí el miedo, que en mi
día a día sólo exista tu sonrisa irreal. No me explico aún con todas las
pruebas y certezas que tengo cómo se puede llegar a querer tanto y cómo una
persona puede llegar a convertirse en el centro, el tu brújula y en tu mapa,
cómo el resto del mundo deja de cobrar sentido cuando esa persona está a tu
lado.
Hace frío, mucho, es cosa del tiempo, sí, del tiempo que
paso sin tenerte entre mis brazos, del tiempo que pierdo cuando no beso tus
labios. ¿El clima dices? No le eches la culpa a quien no a tiene, que bien
sabes
que es tu calor el que necesito y no el del sol para sobrevivir a este
caos que tiene por nombre “vida”.
Tiendo a ser desordenada, a que tanto mi mesa como mi cabeza
sean un completo desastre, pero desde hace más de un año llegaste para imponer
tu orden. Y aún no te has ido, ni espero que lo hagas, mi músculo más frágil no
soportaría un golpe así, no después de que fueses tú el que lo reconstruyese.
Soy un desastre, lo sé, una impuntual, una loca perdida en
la cordura; pero cuando se trata de ti, me sobran horas para estar a tiempo a
tu lado, me sobran motivos para ordenarme y desordenarme a la vez.
No soy perfecta, ni pretendo serlo, pero a tu lado soy un
poquito mejor.
martes, 11 de diciembre de 2012
Frustrante.
Resulta frustrante la manera en la que siento que me están quitando días, horas, minutos, segundos de mi vida y no poder hacer nada porque "estoy atada a su mandato". Frustrante el saber que en cierto modo se está repitiendo una historia de la que tanto me arrepentí y me arrepiento. Frustrante el ver que la persona que más quiero no es feliz y no poder hacer nada. Frustrante tener que callar y no hacer ciertas cosas para no hacer más daño del que ya supuestamente he hecho. Frustrante el tener que pedir perdón cuando no lo siento, para paliar el daño. Frustrante que porque no les parezca "normal" , no pueda ser plenamente feliz. Frustrante que teniendo al alcance de mi mano lo que quiero, no puedo tenerlo. Frustrante que se me compare sólo cuando interesa. Frustrante que sólo se valoren mis "malas acciones"...
En ocasiones me gustaría ser más egoísta, mandar muchas cosas de las que me hacen daño a la mierda...pero no puedo.No si eso supone hacer daño a otras personas.
Frustrante.
"Resulta difícil no querer correr, cuando veo que la vida se me escapa entre los dedos."
En ocasiones me gustaría ser más egoísta, mandar muchas cosas de las que me hacen daño a la mierda...pero no puedo.No si eso supone hacer daño a otras personas.
Frustrante.
"Resulta difícil no querer correr, cuando veo que la vida se me escapa entre los dedos."
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