lunes, 19 de diciembre de 2011

Set fire to the rain.

Sus sábanas parecen olas, y la mar parece tempestuosa. Oleadas de besos se mezclan con las sonrisas más sinceras, silencian las palabras que rondan sus cabezas y apagan el faro de su sensatez. Una mirada, un beso, una sonrisa, son suficientes.Abrazan los momentos como si fueran siempre los últimos, aprovechan cada milésima de segundo que les dista de decirse "hasta luego" y no necesitan rellenar silencios con palabras. Viven el día a día y no se preocupan del mañana, pero en el fondo, ambos, saben que hay algo más. Algo que hace que cuando se separan se echen de menos, algo que hace arder la lluvia.
"Tú al redil de mis instintos"

viernes, 16 de diciembre de 2011

Querido General Sherman.

Querido General Sherman,
Le escribía para darle las gracias por prestarme la comodidad de sus ramas y decirle que en su copa se está como en ningún sitio, a más de 83 metros del suelo. Casi no llega el oxígeno, pero es parte de su comodidad. Quizá hace un poco de frío, pero sus ramas me protegen. Le informo de que ,si no le resulto molesta, volveré dentro de poco, ya que los ojos de aquel pájaro que vivía en su copa en cierto modo me cautivaron. No sé si fue la falta de oxígeno o la comodidad de sus ramas, pero me sentí como si nada fuera real, como si mis alas se hubieran quedado paralizadas entre aquellas hojas, ya que cuando tuve que descender de su copa, a cada aleteo me sentía más débil, más dentro de la realidad y con ganas de volver en ese mismo instante al calor de sus ramas. Prométame que aquel pájaro volverá y yo estaré allí, para averiguar qué es lo que me hace querer volver a verle...
"Para siempre es mucho tiempo, una noche poco rato. Me jugaría la boca por morder tus labios"

martes, 6 de diciembre de 2011

Un juego de niños.

Es tan solo un juego en el que no puede haber perdedores, no nos podemos enganchar a él, recuérdalo bien o perderás.Sí, se está tan a gusto entre tus brazos y tan a gusto al calor de una manta en estas tardes de invierno, pero es un juego peligroso... Sí, los dos tenemos una coraza inquebrantable, heridas de guerra en carne viva que nos hacen más sensatos, que nos frenan y nos permiten evitar daños, pero hay un arma que como quiera romper toda barrera lo hará, y hay que estar alerta para evitarlo.





No esperes que me quede un rato, ni mucho menos, para siempre.
No esperes que me haga adicta de tus besos, mucho menos, de tus labios.
No esperes que te mire diferente, mucho menos, que me pierda en tus ojos...
(...)
:)

lunes, 14 de noviembre de 2011

Choose.

Norte o Sur. Este u Oeste. Izquierda o Derecha.... O....esperar.¿Qué maldito camino he de escoger?¿Cuál es es correcto?¿Cuál es el que menos piedras tiene?¿El que menos duele? Incluso aquí sentada esperando y viendo trenes pasar, duele. Hay momentos en los que no sabes qué camino elegir y optas por esperar a que de algún modo se solucione o deje de doler, optas por un punto muerto, por no elegir un camino, un tren, por miedo al destino y a lo que encontrarás por el camino...
"Hablemos...de todo menos del tiempo que se escurre entre los dedos"

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Bubbles

Hay momentos en los que necesitas un empujón, una mano amiga que te ayude a continuar, un pompero que infle de nuevo esa burbuja para que ni siquiera roce el suelo. A veces, nos centramos en lo malo, en que la burbuja ha descendido, y no nos damos cuenta de lo alto que hemos llegado con ella y de lo alto que llegaremos gracias a esos pequeños descensos que le dan fuerza para continuar su vuelo. Sí, claro que molesta tocar con los pies el suelo, está frío, pero a veces es necesario un choque con la realidad para valorar de verdad nuestra pequeña o gran burbuja. Disfruta de tu chute de felicidad diario, es la sal de la vida.

"La vida es corta: besa despacio, ríe bien alto, ama intensamente y perdona rápido."

viernes, 28 de octubre de 2011

Fuera de gravedad.

Suspira y le mira a los ojos esperando una repuesta a su pregunta indirecta. Él le responde cogiéndola de la mano y apartándola del resto del mundo con un beso. Y justo en ese instante comienza a llover como si el cielo tuviese envidia. Envidia de lo que acaba de comenzar, envidia del latir de esos dos corazones emocionados e ilusionados con el incierto futuro, que no sienten el frío de la noche y de cada una de esas gotas de lluvia debido a su calor. La lluvia es lo único que consigue recordarles que el reloj sigue marcando cada segundo y las manecillas de ese mismo reloj avanzan creando a cada segundo un recuerdo más entre ellos.

martes, 25 de octubre de 2011

Pasado.

Se aferra, se amarra hasta con la más mínimas de sus fuerzas a que lo que le dice no sea cierto. Pero parece que la realidad cae sobre ella. El cielo, el mundo se le desmorona sobre sus espaldas, todo lo que había construido se rompe sobre ella de la manera más dolorosa que jamás había conocido. Su corazón no lo soporta y por un momento se para, y cuando vuelve a reaccionar empieza a deslizarse fuera de sí en forma de lágrimas. No respira, ese no es su aire, no el que hasta ahora respiraba, y le pesa como si fuera cemento dentro de sus pulmones. No quiere mirarse al espejo, y el más mínimo movimiento que tiene que realizar le duele como si un millón de agujas se clavasen sobre ella advirtiéndole de que si da un paso más ella y su corazón terminarán por resquebrajarse como si de fino cristal se tratase. Pero tiene que seguir, duele, claro que duele, pero tiene que seguir. La sonrisa que siempre estaba dibujada en su cara, como si un bidón de acetona se hubiese derramado sobre su boca, desapareció. Intentó pintarla durante meses y meses, pero nunca volvió a ser la misma. Tan solo eran garabatos, copias baratas de lo que un día fue. Ni si quiera consiguió reunir todos los pedazos de su roto corazón, puesto que uno se perdió, se fue con él, y SIEMPRE seguirá con él. A pesar del dolor, se levantó con más o menos facilidad. Aún hoy sigue tropezando, pero sabe que se tiene que levantar y que ese pedazo está en buenas manos y que conseguirá mantener una promesa que hace tiempo hizo de una manera o de otra. Esa esperanza la mantiene viva, oír su voz y su risa le dan la fuerza suficiente para seguir luchando por cumplir la promesa. Sabe que sus cicatrices nunca terminarán de sanar, pero también sabe que con el tiempo aprenderá a vivir con ellas.
"No olvides lo que un día fuiste, pero no permitas que eso te impida continuar"