lunes, 18 de febrero de 2013

(DES)

(Des)peiname ,(des)enrredame, (des)ármame, (des)ordéname... Podría seguir así con un largo etcétera, pero bien lo conoces ya. Quiero tenerte a mi lado cada vez que se levanta el sol, quiero ver tu sonrisa incondicional antes de cerrar los ojos cuando la luna sale de fiesta, quiero besarte hasta que me duela el alma, entrelazarme contigo hasta que se apague la última estrella del firmamento. Quiero esto y más, y sólo contigo. Si muero, que sea de amor por ti. Hoy te has colado como cada día por cada poro de mi ser, lo llevas haciendo desde hace más de un año, y siento que moriría ahora mismo sin tu droga. Eres demasiado grande en tantos sentidos que me abrumas y me enorgulleces a la vez. Te quiero, lo puedo decir más alto pero no más claro.

Él.

Es curioso cómo tu universo gira de manera diferente cuando estás al lado de la persona que amas, curiosa la forma en la que al ser uno su felicidad se convierte en la tuya y sus lágrimas en las más amargas de las tuyas.Mi vida, ahora mismo, es él. Cambiaría cualquier cosa por verle esa cara de felicidad, esa tan única, tan suya, tan especial. Se me parte el mundo si le veo sufrir lo más mínimo, la cuesta se hace más pronunciada si no veo su sonrisa. Algunos probablemente crean que estoy loca, y no les quito la razón, pero tenerle a él en mi vida y que se haya convertido en mi vida, no lo cambiaría por nada, caería una y mil veces más.

domingo, 10 de febrero de 2013

F(eel)ly free.

Resultaba impresionante cómo cada terminación nerviosa de mi cuerpo se activaba sólo con su mirada. Esa mirada distraída, pícara que me enamoró cada vez más con cada latido, con cada movimiento de las manecillas del reloj y con cada día tachado del calendario. Aún hoy no deja de sorprenderme cómo me hace sentir. Que el éxtasis llegue con su sonrisa, con cada una de sus carcajadas y que me bese como si fuera la primera y última vez. Que mis manos se pierdan escalando sus lunares y que mi sonrisa a su lado llegue hasta su lunar de la mejilla, ESE lunar.Que mi cabeza encuentre la posición exacta en su pecho como si de una almohada se tratase, y que nuestros dedos se entrelacen buscándose como si fueran la parte exacta que faltaba. Y es que él es esa parte exacta que le faltaba a mi puzzle, un puzzle que llevo construyendo desde hace mucho tiempo y que más de una vez se ha roto, pero que él, con su locura, ha venido a arreglar. A veces tengo miedo de que al ser esto tan perfecto se pueda romper en pedazos en cualquier momento como un sueño al despertar, pero luego llega con su sonrisa perfecta y sus "te quiero" y me hace sentir que no hay nada que temer. Sus brazos son mi fortaleza y su sonrisa mi droga diaria. Le quiero y cada día lo puedo decir más alto, pero no más claro.

"Y tengo miedo a volar sin sus alas"

miércoles, 23 de enero de 2013

Broken.

La sonrisa más grande del mundo puede esconder detrás a la persona más rota del universo.

Cuando la sal comienza a inundar tus mejillas y tus ojos es cuando empiezas a plantearte que estás roto. Durante el día vas cargando con un peso a veces mayor del que puedes soportar y cuando llega el final del día, la carga te aplasta y te hace pequeño, muy pequeño. Pero aún así, tratas de ser fuerte y fingir que estás bien, y sonríes para hacerles más fácil (o intentarlo) las cosas a los que quieres. Sólo tus ojos gritan lo que tu sonrisa esconde :"¡Eh, ayuda! Estoy cansado de llorar, de fingir que todo va sobre ruedas..." Y sin embargo, nadie puede ayudarte, nadie más que tu almohada; la que soporta tus lágrimas más amargas. Y llega un punto, en el que ya no sabes por qué lloras, y se te secan las lágrimas, se agota el depósito.

lunes, 14 de enero de 2013

Fui cosiéndote a mi clavícula.


Quizá es demasiado tarde para intentar escapar de tus brazos y arrepentirme de haberme enamorado, y probablemente, ni si quiera necesite arrepentirme ni escapar. La comodidad y el calor de tus (a)brazos , no los cambio por nada; la suavidad de tus labios es una droga de la que ya no me quiero desenganchar. Apareciste de casualidad, como lo más bonito de mi vida, haciéndome reír desde el primer momento en que crucé una palabra contigo, cuando más lo necesitaba; y desde entonces no has dejado que me alejase ni un centímetro de ti. Me fuiste ganando poco a poco, hasta que un día me di cuenta que no podría sobrevivir al día a día sin ti, que mis días iban a ser mucho más grises si tú no estabas en ellos. Y desde ese momento, decidí, que no podía dejarte escapar, que cada segundo a tu lado era un regalo que no iba a desaprovechar.

viernes, 11 de enero de 2013

Gris.

Hoy no estoy para nadie. No, ni si quiera para ti. Ni siquiera para que tus labios vengan a alegrarme el día. Hoy siento que necesito alejarme hasta de mí, de aclararme y de dejar a un lado todo. Hoy, siento que necesito llorar un poco, y que se vayan todos mis pensamientos con las lágrimas. Todo, que sólo quede espacio para lo imprescindible (tú, yo y mis imprescindibles). Hoy ni si quiera quiero abrazos. Sólo quiero envolverme en el nórdico y que pase este día. No me preguntes por qué, no lo sé ni yo. No me digas que estoy mal, porque ni si quiera sé si estoy. Simplemente, necesito respirar.

miércoles, 9 de enero de 2013

Así me perdí en mi universo.

Quizá me acostumbré demasiado rápido a esa sonrisa que me enganchó a tus labios. Los mismos labios que pronuncian palabras que jamás nadie me ha dicho y que mis oídos jamás han asimilado con tanta facilidad, como si fuera una melodía que no pudiera parar de escuchar. Quizá mi piel no asimile nunca el contacto con tus dedos, pero tampoco olvidará su recorrido. El negar lo evidente puede que es lo que lo hiciese cada día más fuerte. El ver que si no estabas cerca te echaba de menos,me hizo darme cuenta de que eras y eres más imprescindible para mí de lo que hubiera imaginado.