jueves, 1 de octubre de 2015

Suéltate.

Abrázame, no me sueltes. Abrázame fuerte y acaba con este nudo en la garganta que no me deja respirar. No me sueltes, por favor, no me sueltes o todo habrá terminado. No me sueltes, o volveré a derrumbarme. Volverán a caer mis muros, esos que tras tantas batallas perdidas ya no voy a saber cómo reconstruir. No te vayas, por favor no me dejes con este vacío que marca tu ausencia, con estos 'te quieros' atragantándome las ganas de reír, con estos recuerdos que queman todo a su paso dejando que las cenizas inunden mis pulmones. No cierres la puerta, no permitas que nos alcance el invierno, no dejes que el frío congele nuestro verano.
Pero te irás, me soltarás y entonces no habrá nada más que el frío de este invierno gris.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Re:stacks

Siempre he pensado que nadie irrumpe en tu vida de forma aleatoria, todos los que llegan a ella son para cambiarla y dejar su huella más o menos grande. "Podría unir mi vida uniendo casualidades" y esta vez puedo decir que me he topado con una de las más bonitas que han pasado por mi vida y que no me dejarán indiferente.

Cuando piensas que la vida no puede sorprenderte, que no va a haber nadie capaz de hacerte recuperar la ilusión que se te quedó por el camino, cuando piensas que lo tienes todo controlado...entonces, aparece (al final de la barra de un bar) ese caos que sin quererlo llevabas tanto tiempo buscando, esa bocanada de aire fresco que necesitabas para revolverlo todo en ti. Y así, tras el amargo sabor del limón y la sal comienzas a notar en tus labios el dulce sabor de los suyos. Lo niegas, quieres pensar que es una simple ilusión que el calor trajo consigo y que lo que estás viviendo es un simple oasis en el desierto que es tu corazón. Pero se empeña en pellizcarte y hacerte saber que no es un sueño, que puede que sea efímero pero es real, que es ahora.  Y te pierdes. Te pierdes en noches eternas descubriendo rincones que jamás habrías soñado conocer, en paseos en los que las manecillas del reloj juegan en vuestra contra; te pierdes en tardes de chocolate caliente en pleno agosto, en sus ojos cuando tras una cerveza te mira con la ilusión de un niño y te dice que quiere ir a ver los chorros de colores, en los abrazos buscando el calor en una piscina en la que a pesar de estar rodeados de gente parece que estéis solos... en un verano que no quisieras que se acabase nunca.


Siempre que escuche esta canción te recordaré recostado en mis piernas y notando cómo las barreras empezaban a caer. Gracias por la música, las noches y todo lo que se queda para nosotros. Gracias por ser tú y dejarme ser contigo. 

miércoles, 24 de junio de 2015

Y entonces...caos.

Huele a velas consumiéndose, mientras me guías por el pasillo por el que voy a tientas y a ciegas, como por tu vida. Entonces oigo la puerta abrirse, me destapas los ojos, y mientras los abro comienzo a oír Golosinas de Miss Caffeina de fondo. Y mi inocencia comienza a desnudarse y a perderse junto con mi aliento, ese que me robaste entre las mil caricias que repetiríamos aprendiéndonos de memoria.
Y entonces...caos. El precipicio al que nos asomábamos mientras jugábamos a ser gigantes se convirtió en un abismo. Quién nos iba a decir cuando dejábamos que el tiempo hiciese su función, que hoy seríamos sólo un recuerdo, que alguien ocuparía mi puesto y yo te buscaría en otros brazos.

martes, 23 de junio de 2015

Coraz-off

Se secó. No sólo las lágrimas, se secó el corazón de sentimientos. Secó las heridas y las convirtió en cicatrices ardientes, como cuando te quemas y aunque pasen los días al pasar el dedo sigue escociendo. Convirtió las cenizas de los cimientos que un día construyó, en la mayor de las barreras, en la coraza más fuerte que jamás había erigido.
Se prometió que nadie volvería a romperla con la facilidad con la que había sido rota, se prometió no volver a entregar su corazón a la primera de cambio, se juró que costaría mucho volver a romper esas barreras. Se había convertido en lo que siempre había renegado. Razón sobre sentimiento, coraza antes que corazón.

domingo, 7 de junio de 2015

Una foto en la pared

No nos reconocí. Aquellos no éramos ni tú ni yo.
¿Quiénes eran aquellos extraños inmóviles en el papel?

¿De verdad éramos nosotros? Entonces no supe si los extraños eran los que se reflejaban en aquella foto o los que hoy nos estábamos mirando a los ojos. No entendía cómo teniéndote por fin tan cerca de nuevo, podía sentirte tan jodidamente lejos. ¿Alguna vez fuiste feliz a mi lado?¿Alguna vez conseguí que tu sonrisa traspasase la pantalla de alguno de nuestros smartphones? Si es así, ¿por qué tus ojos hoy me devuelven mi mirada perdida?¿Por qué no soy capaz de ver otra vez a través de ti? Lo que siempre quise evitar me está dando un bofetón sin saber cómo hemos llegado a esto y ya no es tristeza lo que me invade. Es rabia, impotencia, ganas de gritarte a la cara que pudimos dar más, mucho más; y comerte de nuevo a besos. Porque sí, el hombre (en este caso mujer) es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Yo, por otra parte, tropezaría conscientemente una vez más, como tantas otras  veces he hecho con tu piedra. La cogería y la recolocaría de nuevo en mi camino, me lanzaría al abismo con ella si fuese necesario, pero tú te cansaste de estar atado a mí y no quisiste que tropezase más contigo. Te apartaste de mi camino intentando que no corriese de nuevo a ti para caer en tus defectos y tus virtudes, para no caer en tus brazos, para no perderme en el firmamento de tu espalda... Nunca fuiste de grandes promesas, nunca quise creer algunas de aquellas que firmamos con un beso... sin embargo siempre me aferré a lo que habíamos construido, a todos los cabos sueltos que ataste en mí y que hoy siento que se han vuelto a desatar, destrozando aquel telar que un día conseguimos tejer juntos. Juntos,  como pensé que de una manera o de otra estaríamos siempre. Lo siento, sé que no te gustan ciertas palabras, sé que rozarías la rabia si algún día me leyeses...pero te echo de menos más de lo que debería y más de lo que en el fondo quiero reconocer. Vuelve, creo que te sigo esperando.

lunes, 27 de abril de 2015

No.

No. Ya no te voy a encontrar en más incendios, ya no serás tú el que cosa mis heridas con sus abrazos. No, no vas a volver con tu sonrisa a enamorarme, no vas a sonreírme al despertar. No me volverás a decir 'buenos días' con un beso, no me volverás a buscar las cosquillas y los orgasmos. No vas a levantar el vuelo y mi falda para esconderte otra vez entre mis piernas. No volverás a pedirme más abrazos ni más helado los sábados, mientras adivinamos los dobladores de nuestras películas favoritas. No. No volveré a encontrarte en cada letra de cada canción, no serás tú el que arregle mis días con un "¿vamos al cine y luego cenamos en casa?". No volveré a coger la bicicleta ni una barca en el Tormes para olvidarnos de que es domingo. No volveré a hacer más poemas con tu nombre ni serás tú el que esté al final de camino. No.


Y por más que me lo repita, no termino de creérmelo. No termino de creer que de aquel incendio ya no quedan ni las cenizas. Nunca leerás estas letras, fingiré que estoy bien, sonreiré y te diré que te he olvidado, que ya no dueles... para intentar también mentirme a mí misma. Pero no olvides nunca, que nadie te querrá ni una décima parte de lo que te he querido yo, y nunca nadie tendrá tu papel en mi vida ni el mío en la tuya.

"Después de ti me construí un refugio de invierno"

jueves, 2 de abril de 2015

¿Adiós?

El día que deje de escribir de ti, habrá acabado definitivamente. Sólo cuando dejes de ocupar mis pensamientos, dejes de ser mi tinta y mi inspiración, sólo entonces te habré dicho adiós definitivamente. Mientras tanto me queda quererte una vez más en la sombra, seguir escribiéndote cartas que nunca leerás, seguir buscándote en mis sueños cuando te tengo tan lejos en la realidad... Creo que nunca llegaré a ser consciente, ni siquiera yo misma, de lo muchísimo que te he llegado a amar y de todo lo que habría dado por ti si hubiésemos luchado un poquito más ambos. Cuando pensé que ya no podría caer más, romperme más; cuando pensé que ya no dolerías, que te había olvidado...me demuestras lo equivocada que estaba y lo muchísimo que te echaba y echo de menos.
Esta noche hace más frío del habitual y es que tu lado de la cama se siente más vacío que nunca con tu ausencia sentada junto a mí recordándome que tu calor ocupó su sitio una vez. Me atormentan tus fantasmas, tus recuerdos no me dejan dormir. Me recuerdan que tú duermes acompañado mientras yo abrazo a la tristeza de haberte perdido una vez más, que ya me has olvidado mientras yo sigo hundiéndome en el mar de todos los recuerdos felices que fuimos construyendo años atrás. Has cambiado tantísimo mi vida, has dejado una huella tan sumamente enorme en mi piel y en mi ser, que nunca seré capaz de borrarte. Y tampoco me voy a esforzar en intentarlo.
No, esto no es una carta de despedida, y por el momento no la habrá, sólo quería decirte que te echo de menos, que te sigo queriendo y que quiero que seas todo lo feliz que yo no he sabido hacerte. Decirte que recuerdo que un día me dijiste "siempre tuyo" y hoy se te quedaron grandes esas palabras, pero que también sé que siempre que te necesite vas a apoyarme.
Gracias por siempre.